La piel “madura” – anti-edad

A medida que pasan los años, la formación de las diferentes capas cutáneas se ve alterada:

  • Las capas cutáneas se vuelven notablemente más finas.
  • Las capa de grasa disminuyen en tamaño,
  • lo mismo ocurre con las fibras de colágeno y las fibras elásticas.
  • El número de glándulas sudoríparas almacenadas disminuye.
  • La circulación empeora y como consecuencia, disminuye el suministro de oxígeno y nutrientes.

Estos cambios conducen por lo general a que la piel de las personas de edad avanzada sea más fina, seca y menos elástica a como solía ser. Esta piel, es ahora vulnerable y las heridas se curan más lentamente que antes. Debido a que el proceso de cicatrización es más largo aumenta considerablemente el riesgo de infecciones en una herida.

El mejor método para ayudar a las pieles maduras consiste en volver a estimular los procesos metabólicos naturales de la piel. Se ha demostrado que la administración de preparados que contengan aminoácidos como L-arginina y L-glutamina son un éxito, ya que activa los diversos procesos metabólicos y el importante suministro de las células con aminoácidos frena el imparable deterioro de las células.

 

volver a la página de inicio