Recetas para conseguir una piel bonita (casi) sin arrugas o cómo conseguir y mantener la piel bonita

Los factores medioambientales y climatológicos perjudican la piel. Por este motivo hay que cuidar y proteger la piel de forma cuidadosa. Cada tipo de piel precisa un tratamiento individual, pero en general las siguientes reglas son importantes:

  • Tener un aseo personal constante (por dentro y por fuera) durante todo el año, combinándolo con una alimentación sana y suficiente.
  • Para mantener el equilibro natural de hidratación en la piel, además de llevar una alimentación adecuada, se debe añadir la aplicación periódica de una loción corporal. Las zonas corporales especialmente afectadas se deben tratar abundantemente con productos. Se recomienda el uso de una loción corporal o de una crema solar después de cada baño de sol. Sin embargo, el uso de cremas hidratantes no sustituye los beneficios de una alimentación adecuada. Por este motivo y en caso de llevar una mala alimentación o tener un suministro insuficiente de aminoácidos, se deben tomar unos preparados concretos como suplementos alimenticios.
  • El agua es un elixir de vida indispensable para tener una piel sana y de aspecto saludable. Bebiendo una cantidad suficiente de líquido (al menos 2 litros diarios) se favorecen las funciones de la piel de forma duradera.
  • Mediante un suministro controlado de las vitaminas B y C se puede aumentar considerablemente la resistencia de la piel. Los aminoácidos como la L-arginina y la L-glutamina estimulan las funciones metabólicas y de este modo, garantizan una nutrición óptima de la piel, contribuyendo a su vez a la formación de un tejido conjuntivo terso.

Por este motivo, la piel con déficit de hidratación necesita unos cuidados que no sólo le suministren humedad, sino también factores naturales de hidratación como por ejemplo los aminoácidos. Estas sustancias higroscópicas (que absorben la humedad del entorno) en una dosis adecuada proporcionan una hidratación duradera a la piel. La piel grasa precisa cuidados que le aporten lípidos naturales o similares a los de la piel. Las ceramidas, el colesterol, los ácidos grasos insaturados y los aminoácidos, la L-glutamina y la L-carnitina desempeñan un papel esencial.

 

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